Dos Visiones sobre el Origen del Universo, Original de Roberto Gomes

En un programa de televisión, el científico Stephen Hawking presenta su visión del origen del universo. Dice que para la construcción del Universo, sólo se requieren tres ingredientes: materia, energía y espacio. Con el trabajo de Einstein, se demostró que la energía puede ser convertida en materia y viceversa, estando regida la conversión por la famosa fórmula E = mc². Por lo tanto, los ingredientes necesarios se reducen a dos, enfatizando entonces que los requisitos para la creación del universo son muy pocos.

La ciencia tradicional Oficial reconoce que el universo tuvo un principio  llamado Big Bang y sobre la base de los estudios de los llamados agujeros negros, dicha ciencia afirma que antes de eso, no había materia ni tiempo. Debido a tal afirmación, Hawking cree que ninguna acción podría haber sido ejecutada antes del Big Bang eliminando así la necesidad de un Creador.

Los argumentos anteriores revelan una vista estrictamente materialista, lo que supone que, fuera de la materia, no existe nada. Pero uno puede preguntarse: ¿Cómo un proceso tan complejo, como la creación del universo puede prescindir de un plan inteligente para guiar la implementación? La misma ciencia oficial es muy estricta en su prueba de hipótesis, y normalmente establece intervalos de confianza que están entre 95-99 %. ¿Por qué este rigor es rechazado para un proceso infinitamente más complejo que las pruebas de hipótesis aplicadas comúnmente en los estudios científicos?

Max Heindel, el mensajero de la Rosa Cruz,  muestra una vista diferente. Consideremos el Capítulo V del Concepto Rosacruz del Cosmos, que se ocupa de la relación del hombre con el Gran Ser Creador.

” En el primer capítulo de San Juan este Gran Ser es llamado Dios. De este Ser Supremo emanó  la palabra, el Fiat Creador, “sin el que nada fue hecho”, y esta Palabra es el bien amado Hijo, nacido de su Padre (el Ser Supremo) antes que todo; pero positivamente no es Cristo. Grande y Glorioso como es Cristo, elevándose inmensamente sobre la mera naturaleza humana; no es ese Gran Ser. Ciertamente “la Palabra se hizo carne”, pero no en el sentido limitado de la carne de un cuerpo, sino la carne de todo lo que es, en éste y en millones de otros Sistemas Solares.”

“El primer aspecto de este Ser Supremo puede ser caracterizado como Poder. De este procede el segundo aspecto, el Verbo; y de éstos procede el tercer aspecto: Moción (movimiento).   De este Ser Supremo Triple proceden los siete Grandes Logos. Estos contienen en sí mismos todas las grandes Jerarquías que se diferencian más y más conforme van difundiéndose a través de los varios Planos Cósmicos.”

Max Heindel presenta, por lo tanto, un escenario diferente, la identificación de la existencia de otros atributos de la naturaleza no material, capaces de causar la creación de un universo mucho más complejo que la visión que presenta la ciencia actualmente. El Concepto Rosacruz presenta la visión de un número de Planos Cósmicos, mucho mayor que el universo físico reconocido por la ciencia moderna, pues  son 7 Planos Cósmicos, siendo el más bajo de estos Planos Cósmicos el que corresponde al universo material que estudia la ciencia ortodoxa u oficial con sus instrumentos, como se explica a continuación:

 “En el más alto mundo del séptimo plano cósmico habita el Dios de nuestro Sistema Solar y los Dioses de todos los otros sistemas solares en el Universo. Estos grandes seres también tienen triple acción en la manifestación, como el Ser Supremo y sus tres aspectos son la Voluntad, Sabiduría y Actividad.”

 Hay algunos puntos de interés para el ocultista en relación con el trabajo que  realiza la ciencia oficial, sabiendo que la Ciencia Oculta y la Ciencia Oficial parten de diferentes premisas sobre el origen del universo. La ciencia ortodoxa u oficial, a través de métodos indirectos, llegó a establecer la necesidad de postular la existencia de conceptos tales como la materia y la energía oscura. Estas entidades no se pueden medir y  son  conocidas sólo por  medio de sus efectos, los cuales están sujetos a medición.

 La posible existencia de la materia y energía sin que se manifieste  todavía, pero potencialmente existente, puede ser compatible con lo expuesto en el  Concepto Rosacruz sobre el nacimiento de los Sistemas Solares.

 En el siguiente capítulo del Concepto Rosacruz, Capítulo VI, que trata de la Ciencia de la Evolución, Max Heindel, cita el aforismo “Como es arriba, así es abajo”. Dice que los Sistemas Solares nacen, mueren y renacen en ciclos de actividad y reposo, como lo hacen los seres humanos.

 Y afirma que: “En el principio de un Día de Manifestación, se dice que cierto Gran Ser (llamado en Occidente Dios, pero con otros nombres en otros países), se aísla a Sí Mismo en cierta porción de espacio, en el que se crea un Sistema Solar para la evolución y aumento de su propia conciencia.   Incluye en su propio Ser huestes de gloriosas Jerarquías, que son  para nosotros, de inconmensurable poder y esplendor espiritual. Esas Jerarquías son el fruto de las pasadas manifestaciones de ese mismo Ser y también de otras Inteligencias, de decreciente grado de desarrollo hasta las que aún no han adquirido un estado de conciencia tan elevada como el de nuestra humanidad actual. Por lo tanto, estas últimas no podrán acabar su evolución en este sistema. En Dios – ese Gran Ser colectivo- existen seres inferiores de toda clase de inteligencias y de estados de conciencia, desde la omnisabiduría hasta la inconsciencia, más profunda aún que la del trance profundo.”  

 También en el capítulo 6 del Concepto Rosacruz cuando se habla de los mundos, se dice: “Cuando Dios desea crear, busca un sitio apropiado en el espacio, el que llena con su propia aura, compenetrando cada átomo de la Sustancia Raíz Cósmica de esa porción particular de espacio con Su vida, despertando de esa manera las actividades latentes en cada átomo indivisible.”

 “Esta Sustancia Raíz Cósmica es una expresión del polo negativo del Espíritu Universal, mientras que este Gran Ser Creador que llamamos Dios (de quien, como espíritus, formamos parte) es una expresión de la energía positiva del mismo Espíritu Universal Absoluto.”

 Por lo tanto, podemos concluir que nuestro Sistema Solar es la obra de uno de los polos del Espíritu Universal sobre el otro polo. Por estas razones, tratando de unir el trabajo del oficial científico con el conocimiento esotérico, la Sustancia Raíz Cósmica parece ser el origen de la materia oscura, que se manifiesta después de la obra de Dios en el polo negativo del Espíritu Universal.

 En el Capítulo 11 del Concepto Rosacruz cuando se trata de la génesis y evolución de nuestro sistema solar, Max Heindel hace algunas consideraciones sobre el Caos. Se dice que el Caos no es un estado que existía en el pasado y ahora ha desaparecido por completo. Está en el medio ambiente en la actualidad. Las viejas formas, después de haber sobrevivido a su utilidad, son devueltos al Caos, que es también constante en dar a luz  nuevas formas. De lo contrario, el trabajo de la evolución cesaría y se estancaría.

 Max Heindel añade: “Por lo tanto, para los estudiantes de la ciencia oculta, es necesario tener en cuenta que incluso durante la manifestación activa, el Caos  es la base de todo progreso. Nuestra vida durante el Caos se basa en nuestra vida durante la manifestación activa y viceversa, es decir, lo que somos capaces de adquirir durante la manifestación activa y la capacidad de progreso son el resultado del Caos. El intervalo entre los períodos y las revoluciones es en realidad mucho más importante para el crecimiento del alma que la existencia concreta, mientras que esta existencia es la base de la primera y no se puede renunciar. La importancia del intervalo caótico radica en que durante este período evolutivo, las entidades  están  juntas y en realidad forman una sola unidad.”

 Más tarde, Max Heindel dice: “En las noches Cósmicas y en los intervalos de descanso entre Períodos y  Revoluciones, es cuando se produce una liberación completa de la forma, y los resultados beneficiosos de la experiencia pasada se asimilan de manera más efectiva.”

 En el capítulo 19, que trata de la Orden de los Rosacruces, el Concepto describe el trabajo que desarrolla el Iniciado durante su paso a través de los Misterios Menores. En el Quinto Grado de dichos Misterios, el aspirante adquiere la visión final del Período Terrestre, cuando una gloriosa humanidad va a cosechar los frutos de este Período, llevándonos al primero de los cinco globos oscuros que serán nuestra habitación durante las Noches Cósmicas.

 En palabras de Max Heindel: “El  más denso de esos globos oscuros se encuentra en la Región del Pensamiento Abstracto, y de hecho corresponde al Caos que se ha mencionado en el capítulo 11 del Concepto Rosacruz.”

 Max Heindel dice que este mundo es también el Tercer Cielo y dice que la experiencia revelada por Pablo cuando estaba en el Tercer Cielo es equivalente al quinto grado de los Misterios Menores.

 Hay un hecho muy significativo y es que el Caos se encuentra en la Región del Pensamiento Abstracto, que es la Región que contiene las ideas germinales de la forma, de la vida y de los deseos y emociones. No es difícil entender que las ideas germinales pueden estar en un intercambio permanente entre la región expresada del Pensamiento Abstracto y el Caos, como se mencionó anteriormente.

 Teniendo en cuenta lo anterior, sería una hipótesis muy plausible admitir que el Caos, un globo oscuro, está en el origen de la materia y asimismo de la energía oscura (casualmente, tienen el mismo nombre) que la ciencia aún fórmula como una hipótesis a ser probada. De ser verdad, sería un fuerte punto de enlace entre la Ciencia Oculta y la Oficial.

 Cuando el Concepto fue escrito, el estudio de la Cosmogonía no era tan avanzado como lo entendemos hoy en día. El Concepto nada dice acerca de lo que sería la estructura de los mundos existentes en otros Sistemas Solares, pero lo más probable es que los demás Sistemas Solares  tengan algo de la misma naturaleza que el Caos que se describe en el  Concepto Rosacruz, a juzgar por las similitudes observadas entre lo Macro y lo Micro que parecen ser Universales.

 Génesis, Cap. 1 Vers. 31: “Y vio Dios todo lo que había hecho y he aqui que era bueno en gran manera.”

  Revisado y corregido por amigos de la  FRATERNIDAD ROSACRUZ MAX HEINDEL

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