David contra Goliat

          Prologar un tema como el citado, no resulta nada fácil, máxime que el legendario vencedor del viejo testamento, ha sido tema de tantos libros.

          De David todos llevamos algo y no hay cristiano ferveroso, que no le imite y mencione porque para  el buscador del genuino camino que nos lleva al Señor, entre otras cosas, hay una que no es recomendable llevar, ese señor entorpece todos los caminos, todos los propósitos del hombre y su nombre es un viejo conocido;  “EL MIEDO”.

          La historia bíblica del Rey David, nos relata que sus hermanos mayores se encontraban en campaña junto al Rey Saúl en contra de los filisteos y ellos junto a las tropas del Rey, eran atormentados por un gigante filisteo llamado Goliat, cosa que venía realizando por 40 días.

          Por ese entonces el  jovencito David apacentaba las ovejas de la familia y fue llamado por su padre para que le llevara algo de comer a sus hermanos y de paso averiguara sobre la salud de ellos, cosas que aceptó de inmediato. Acudió con su encargo al campo de batalla y allí presenció al gigante Goliat desafiando a los hijos de Israel. Al ver esa calamidad de su pueblo dirigiéndose a las tropas les dijo; ¿Cómo es que entre los hijos de Israel, no hay tan solo uno que acepte el reto? Entonces él aceptó el duelo y se dispuso a ello, por lo cual fue llevado al mismísimo monarca Saúl que al verlo quedó asombrado y le dijo que era demasiado joven para esa empresa y él no conocía nada de batallas como el experimentado Goliat. David le respondió que eso era cierto, pero él había peleado contra grandes fieras cuando estos se llevaban sus ovejas y siempre les había vencido. Saúl quedo impresionado por el valor del muchacho y le entrego su espada y su armadura, pero al procurarse la indumentaria del Rey, se percató que no sabía llevarla y decidió hacerlo con su famosa “honda” que la sabia usar muy bien, esta puede ser de dos sogas unidas por una badana que portando un objeto es lanzada girando la soga con rapidez. La piedra fue lanzada hacia la frente del gigante clavándose en ella y al morir este, David le cortó la cabeza, la cual fue exhibida al pueblo de Israel, provocando posteriormente este hecho los insanos celos del Monarca Saúl, además se suscitaron cantos populares que decían Saúl mató a 1000 y David a 10000 y eso colmó la copa.

           Los que han leído  1 de Samuel, V. 17 verán que el Rey Saúl aun siendo ungido por Jehová, cometió el imperdonable sacrilegio de querer matar por sus celos al más valiente  y fiel de sus guerreros y aun así no pudo evitar el futuro reinado de éste y él junto con sus hijos fue abandonado por Dios posteriormente.

          Hay en esta fascinante historia Bíblica tanta interpretación, que solo me referiré a los tópicos que considero más importante y aunque quizás la mayoría vea en ella una historia real de arriba abajo (lo cual respeto)  percibo más bien una narración plagada de alegorías y metáforas como citaré a continuación.

 1 David apacentaba ovejas y la defendía de las fieras, esa era su condición. El Cristo decía ¿Quién es el más grande entre nosotros? Aquel que sea el último y el servidor de todos……y la alegoría de David (diría yo) que era el último de todos sus hermanos, se refiere a que el devoto David era el líder y protector de la urbe semita y de los filisteo que se rindieron a él después de la derrota del gigante y esa protección se pudiera referir a demonios y potestades espirituales y es la lucha y la guerra contra esas tenebrosa y malignas huestes espirituales, que todo cristiano debe enfrentar, además los lectores del libro sagrado saben el significado del pastoreo de las ovejas .

2 El Rey Saúl le otorga su espada y armadura. Nadie pelea la batalla de esta existencia con los conocimientos ni la entereza de otros, eso se logra con las herramientas que poseemos. Es similar a la piedra filosofal, que la podríamos quizás llevar a cuesta pero ella no a nosotros, podemos vestirnos, ponernos su sandalia peinarnos y andar igual a Él pero eso no nos hace un Cristo, tampoco debemos cargar mucho para el largo camino de la vida, no debemos ceñirnos nunca contra alguien que nos afrenta con la escoria nauseabunda del odio, solo la armadura de Dios es la que nos protege en contra de todos los gigantes enemigos del alma, la codicia, los celos, la violencia, el odio y toda la parafernalia de expresiones indeseadas e inmundas pesan como anclas y nos detienen el desarrollo.

3 David tiene oportunidad de matar a Saúl cuando este entra a una cueva a descansar, sin saber que su perseguido se encontraba escondido en ella. Su amigo y fiel compañero le invita a matarle, pero David se niega y solo corta un trozo de su vestimenta.

          Sucede en ocasiones que algún adversario o alguien que nos detesta por cosas de la vida, tenemos la ocasión de aplastarle y pagarle con la misma moneda, pero ¿Cómo entendería entonces un buen cristiano la famosa frase del Maestro -“Ama a tu enemigo como a ti mismo”? También no faltará el buen amigo que nos sugiera-“No seas bobo aprovecha esta oportunidad que te da la vida”- y siempre habrá otro que asevere que eso lo puso Dios en su camino.

          Sabiamente David le muestra a Saúl el trozo que le falta a su capa y este siente en ese instante vergüenza y se percata que ha sido injusto y abandona momentáneamente la persecución, pero el sentimiento de celos es poderoso ¿Cuántas veces vemos en las noticias, como se asesina por ese macabro sentimiento que nunca debemos albergar en nuestros corazones? Como dice un sabio consejo “deja que hallan muchos pajaritos volando sobre tu cabeza, pero no dejes que se pose ninguno”, oremos entre otras cosas al Señor, para que eso nunca suceda en nuestras vidas y podamos dominar ese Gigante que puede aniquilar nuestra alma.

4 Saúl sigue persiguiendo a David y este le viene a encontrar dormido y le roba su lanza y bota  del agua, después desde una colina le grita de nuevo y le pregunta-¿Por qué me persigues, si te he vuelto a perdonar? Bueno ya sabemos cómo dijo el Maestro las veces que debemos perdonar, además el buscador de la verdad, ha elegido el camino más empinado, recto y plagado de barrancos y abismos. Aún hoy día los cristianos son perseguidos y degollados en el medio oriente y en la India por extremistas musulmanes. Recientemente me mostraron un video donde un grupo de fundamentalistas musulmanes, daban candela a una pobre mujer e hija junto a su esposo en una zanja, lógicamente la infeliz niña que al parecer tenía 8 o 9 años trataba de escaparse junto a su madre, pero lo más asombroso era como el padre soportaba las llamas y con las manos extendidas al cielo, cantaba alabanzas al Cristo. Señores quede sin palabras y le rogué a esa persona que jamás me muestre algo similar, porque aunque detrás del hecho hay una muestra de fe inquebrantable, despertó en mi raros sentimientos y me pareció que ando muy lejos de ser cristiano, porque de estar en el sitio, no sé qué hubiera hecho para evitar  esa ignominia y aunque pudiera hacer un panegírico de aquellas víctimas, sentí que era mejor morir defendiendo a la familia, pero también comprendo que depende del nivel de cristiandad que llevamos dentro.

          Hay otro caso de un señor de USA que andaba por las calles perdido en drogas y muchas cosas más, a pesar de todo era un tipo carismático y muchos en su similar situación le seguían. Un día se convirtió al cristianismo y convenció al nutrido grupo que conocía, a ser lo mismo. Como pudieron construyeron con sus bajos recursos una pequeña iglesia de tablas de madera, que por cierto, muchas de esas tablas eran sacadas del basurero y en verdad lucia algo cómico el lugar. Ellos pidieron préstamos, pero por la fama de poca credibilidad que tenían, pocos aportaron y se negaron al requerimiento de esa gran empresa, pero lograron hacerlo. El citado hombre vendió hasta su viejo automóvil y algunas cosas que tenia de su viejo matrimonio. Un afamado pastor de la comarca alabó el intento y el arrojo con que habían realizado su obra, ellos acostumbrados a quedarse sin nada por el asunto de las drogas, habían dado de sí todo lo que pudieron, sin que les afectara tanto, porque acostumbrados como estaban a vivir sin nada en sus bolsillos, solo se aferraban a su conversión, a su nueva adquisición, Sin importarles si tenían que comer o no.

         Por fin llegó el día de su apertura y el citado señor había pactado con el afamado pastor para el discurso de inauguración, además esperaba de una buena prédica para que sus compañeros no volvieran a sus viejos vicios. Ese día él desesperadamente estaba terminando de instalar servicios sanitarios en el modesto baño y a ratos se asomaba para ver si el gran pastor aparecía, pero este nunca apareció. Finalmente observando la sala llena de gente  necesitada de aliento y esperanzas sintió una gran pena y decepción por tantos esfuerzos realizados, pero algo en su interior le decía, – ¡toma el pulpito y haz tú el discurso!- lleno de inseguridad pero pleno de bondad, se dirigió a la sala y le confesó que nada sabía de los menesteres pastorales, pero sí de su pasada vida y su conversión. Su discurso fue tan ameno y profundo que hasta hubo muchos que no podían contener su llanto, no cabía duda. El Gran Espíritu hablaba por su boca y había nacido un gran pastor. Andando el tiempo su simpática iglesia se llenaba tanto que los feligreses aportaron lo necesario para construir una nueva instalación eclesiástica.

         Por su parte él se superó lo suficiente para ser un auténtico pastor cristiano y un gran declamador, pero esta alma inquieta quería más sacrificios y dejando encargado a otras personas, partió a África para fundar una Iglesia cristiana para niños desamparados y así lo hizo.

          Al llegar al sitio elegido le informaron que un grupo paramilitar en ocasiones asechaba la aldea, matando y llevándose todo, por lo que se propuso hacer la escuela como una especie de fortaleza. Este ser como se dice de armas tomar logró su cometido, pero el esfuerzo fue tan descomunal que en ocasiones los antiguos feligreses informados de su situación, le enviaban la ayuda necesaria.

          El quedó asombrado al ver funcionando su sistema educativo, lo rápido que aprendían esos pobres niños africanos, hasta los mayores asomados a las ventanas, escuchaban y aprendían, por lo que más tarde creó condiciones para ellos.

          Un buen o mal día, salió en su camioneta en busca de víveres para la escuela, pero a su regreso encontró desolación, casi todo perdido y quemado. Algunos heridos a machetazos y balas que sobrevivieron al ataque le informaron que se habían llevado también todos los niños, como un loco salió en su búsqueda y finalmente los encontró a todos, pero muertos baleados y cortados a machetazos formando una pirámide, el espectáculo era como un símil del  holocausto judío, volvió después de una titánica ayuda a quemar a todos los cadáveres ya que en el proceso de enterrarlos corrían el riesgo de ser matados también por esos vandálicos asesinos.  Al llegar a la destruida escuela se sentó en una piedra abatido, pero cuál fue su sorpresa cuando vio venir desde todos los rincones del lugar, a mujeres con niños en sus espaldas y cargados con todo lo que tenían lo pusieron en derredor de sus pies. El pastor clamó al cielo y en su interior pidió a Dios ¿qué hacer con esa situación y porque había recibido ese cruel castigo? la respuesta no llegó de inmediato, pero hacía ya mucho tiempo que el Señor había depositado a este émulo de Pablo de Tarso, las suficientes herramientas para vencer, aun faltándole un morenito pequeñín y simpático que siempre estaba a su lado, su enfermero y una vieja morena cocinera de esas que valen por varias, nunca se borraron de su mente

 5 Hay un dato muy importante en el relato en que David venció a un gigante, porque una cosa es pelear con odio y otro sin el pernicioso MIEDO. La carne es poderosa y se apega a principios y costumbres mundanales muy difíciles de desarraigar. La ley del perdón no ha calado aun profundamente en nuestras vidas, aún persiste la antigua Ley del Talión de ojo X ojo. El camino es muy largo y andando se nos adhiere mucha sustancia perniciosa para nuestra salud espiritual y muy difícil de soltar y aunque muchos se convierten al cristianismo por un gran sermón o circunstancias de la vida, no es menos cierto que un reducido grupo persiste y el resto regresa a sus antiguos vicios y hábitos, así vemos en las narraciones del antiguo testamento, como el buen David arrasaba con pueblos enteros con la ausencia del Dios Jehová, la insensibilidad del humano lo sometía a esas grandes tribulaciones, como se ha informado el planeta corría el riesgo de convertirse en una fría roca inservible para un campo evolutivo y mucho menos de paz y fraternidad, el pernicioso odio era Rey, siempre había algo que vengar, era como una cadena que cada vez se le añadían más eslabones, la mayoría de las veces los hombres estaban en campañas y sus hogares hambrientos y desolados .

          ¡Hasta cuando he de estar  con ustedes! decía el Maestro a sus escogidos, como se dijo nos apegamos al mundo, a nuestra raza, cambiamos muy lentamente y repito aún persiste la antigua ley del talión, ojo x ojo y en los dos casos extremos citados vemos que el primero reacciono, cantando y alabando al Señor mientras les aniquilaban quemándole junto a su familia, el otro optó por defender a una comunidad, Cristo decía quien pierda su vida por mí la encontrará y ese término no es tan fácil descifrar, pero el que ha decidido convertirse al cristianismo es al costo de un alto precio a seguir y no debe claudicar. No se puede servir a dos señores al mismo tiempo o se es o no se es. Por supuesto que a todos no nos toca unas pruebas de esa magnitudes, pero un cristiano probacionista desde su juramento debe preparase para lo que venga y orar con mucha más frecuencia que sus semejantes porque hay muchos gigantes que vencer en esta gran escuela de la vida del globo terráqueo.

         Ese gigante nos arrastra a la lógica mundana de la vida, a placeres indeseables y a eludir el sacrificio, a nunca dejar nuestras posesiones, el sectarismo y a darnos la licencia de tomar la ley por nuestras manos. Siempre debemos llevar la honda de las oraciones con nosotros, sí, la honda de David, así como la oportuna pedrada en la cabeza del gigante, puede representar el valor místico por encima del frio ocultismo mental, porque el valor no nace por un razonamiento, nace de un sentimiento inquebrantable del corazón y así en algún tramo de nuestra larga trayectoria de la vida, tendremos que enfrentar por última vez al arrogante gigante que como repugnante guardián, guarda la puerta que nos lleva a la liberación y nos hará quizás finalmente la siguiente pregunta. ¿Cuo vadis domine? ¿A dónde vas señor?

 

                                                     Te entrego mi sano afecto.

                                                     Como gracia que perdura

                                                     Como la gema más pura

                                                     Muy pulida y sin defecto

                                                     Más si al vulgo es pretexto

                                                     Lanzarme la triste piedra

                                                     Me aferro como la hiedra

                                                     Para brindar más afecto.

 

 

TODO EL VOLUMEN DE TUS OBRAS SERAN PESADAS POR DIOS.

 A LOS GUERREROS DE LA LUZ

No es afín

A las fecundas almas

El clamor infame

Del infierno impuro

La lánguida

Y escarpada ruta

 

Da anclas

A mediocres invasores

Que entonan réquiems

De sus fúnebres despojos.

 

¡Oh es ahora o nunca

La idílica odisea seguir

Sin rencores y vilezas

La ruta que se ha de andar

Y del cuerno su tañido

De la cumbre vencedora

Presagia como trueno

Que jamás será escuchado

Por mediocres escultores

De la honra y el decoro.

 

No será imposible el cielo

Ni la estrella más lejana

Para el que lucha y se afana

 

 

 

 

En hacer su noche día

Más raudo abraza y guía

Al andante verdadero

Que al son de su clamor

Y al compás de unos arpegios

Por divino sortilegio

Él sabrá que es el amor

 

Y aunque hallar la providencia

Dan tropiezos imprevistos

Lobregueces y conflictos

Es razón de la existencia.

 

Aún jamelgo ha de seguir

Y de tanto  levantarse

Sutil gracia le atesora

Más reviste de cordura

El decoro de su gesta

Que hasta el fuego galvaniza

Por la gracia más selecta

Su estandarte de guerreo

Vencedor del mundo entero

Paladín de luz perfecta.

 

Lázaro Álvaro de los Santos Menéndez

Junio 30/2019