La interpretación de la Revelación de Juan – Elsa M Glover

Algunas partes de la Biblia se escribieron en forma simbólica porque, en el momento en que se escribió, la humanidad en general no estaba preparada para comprender las verdades escondidas en los símbolos. La Revelación es una de estas partes. Para aquellos que pueden leer los símbolos, sin embargo, la Revelación describe el camino de la Iniciación y las cosas que el iniciado puede investigar en los Mundos superiores, tales como las Jerarquías Creadoras, el pasado, presente y futuro de la evolución del hombre, y la historia de la contienda entre Jehová y los Espíritus Lucifer.

El Capítulo 1 de la Revelación es de carácter introductorio, expresando las circunstancias en que Juan recibió la Revelación. Los Capítulos 2 y 3 describen el Sendero de la Iniciación. Las siete iglesias descritas son siete pasos del sendero de la Iniciación. Diferentes personas pueden desarrollar las cualidades necesarias para la Iniciación en un orden distinto, y también es posible que algunas cualidades que se requieren se puedan trabajar simultáneamente. Por lo tanto, los siete pasos descritos no necesariamente corresponden al ordenen que se deben tomar.

La iglesia de Éfeso representa la dedicación de la fuerza creativa a la espiritualidad y no a la pasión. Se le dice al aspirante (Rev. 2: 5) que recuerde de que cayó, que se arrepienta y que haga las cosas que hacía primero. En la Época Lemúrica el hombre cayó en el uso apasionado de su fuerza creativa (descrito en Gen. 2). A quien triunfe le será dado comer del Árbol de la Vida (Rev. 2: 7). El Árbol de la Vida es simbólico de la energía que le da a uno la capacidad para vivir en la tierra tanto como desee. Es la energía cuyo poder cura mantiene el cuerpo físico indefinidamente. Así que quien tenga éxito usando regeneradamente la fuerza creativa, obtendrá el poder de curar.

La iglesia de Esmirna representa el soportar las tentaciones asociadas con la riqueza el material. Quien tiene pobreza material pero riqueza espiritual puede ser ridiculizado por los de mente mundana. (Rev. 2: 9). El aspirante puede ser arrojado en prisión por el demonio para que sea probado (Rev. 2:10). Esto significa que el aspirante puede necesitar vivir en condiciones de restricción material por un tiempo para que demuestre que si considera más importante algunas cosas que la comodidad o prosperidad. Quien venza no será vencido por la segunda muerte. (Rev. 2:11). La primera muerte es la elevación de la consciencia por encima de lo material de modo que lo material no tiene un valor intrínseco. La segunda muerte es la muerte del cuerpo físico. A la consciencia espiritualizada no le importa la muerte física.

La iglesia de Pérgamo representa la conducción de la fuerza creativa hacia arriba con la fortaleza necesaria para que las glándulas pituitaria y pineal comiencen a vibrar dando como resultado la visión espiritual. Las corrientes de la energía creadora residen en el trono de Satán (Rev. 2:13). Satán representa a los Espíritus Lucifer cuyo trono es el cordón espinal pues es ahí donde trabajan para estimular en las personas las pasiones, el egoísmo, y la

inmoralidad. (Mal uso de la fuerza creadora). Quienes no se arrepientan estarán en conflicto con el que tiene su espada en la boca (Rev. 2:16). La espada simboliza la justicia divina según la Ley. Por lo tanto, quienes fallan ante las tentaciones de los Espíritus Lucifer tendrán su retribución según la Ley de la Causa y el efecto. Pero, a quienes conquisten se les dará una piedra blanca y un nuevo nombre (Rev.2: 17). La piedra blanca es el cuerpo de de quien ha elevado la fuerza creadora (llamado la Piedra Filosofal). El nuevo nombre representa un nuevo estado de consciencia, o sea, la percepción de los mundos superiores.

La iglesia en Tiátira representa el control de las emociones y los sentimientos. Las emociones elevadas se expresan como amor, fe, servicio, y paciencia al soportar. (Rev. 2:19). Las emociones básicas pueden llevar a los sirvientes a la práctica de la inmoralidad y a comer alimentos sacrificados a los ídolos (Rev.2:20). Los sirvientes son las facultades que uno tiene. La comida sacrificada a los ídolos representa el dar y después tomar de la que se ha dado, o dar sólo donde uno puede conseguir algo a cambio. Quienes no se arrepientan pueden llegar a enfermar y sufrir tribulación, y sus hijos pueden morir (Rev. 2: 22-23). Las pasiones y las emociones egoístas causan conflictos, enfermedades, sufrimiento y destrucción. Los niños representan a los pensamientos y deseos producidos por la naturaleza apasionada. Los niños que mueren comunican el hecho de que los pensamientos y deseos egoístas tarde o temprano deben eliminarse. A quien conquista le es dado el poder sobre las naciones, y las regirá con vara de hierro (Rev.2: 26-27). Las naciones son las facultades del hombre. Por lo quien controle sus emociones tiene control de sí mismo. El hierro es el metal regido por Marte, el hogar de los Espíritus Lucifer. Por eso, regir con vara de hierro indica controlar las energías de Marte y la habilidad de soportar las tentaciones implantadas por los Espíritus Lucifer.

La iglesia en Sardis representa la construcción del cuerpo del alma. Quienes tienen el nombre de estar vivo y sin embargo están muertos (Rev. 3:1) son aquellos que tienen un cuerpo físico con el que funcionan en el mundo físico (y por lo tanto, están físicamente vivas) pero que no tienen un alma capaz de funcionar en los mundos superiores (y por lo tanto están muertos a los mundos superiores). Los trabajos de los que no tienen el cuerpo alma no han sido perfectos a los ojos de Dios (Rev. 3:2). Tenga en cuenta que buen trabajo (servicio) es necesario para construir el cuerpo l alma. La segunda venida de Cristo será en algún momento desconocido (Rev. 3:3), y él vendrá en las nubes (Rev. 1:7), es decir, en el cuerpo del alma. Aquellos que no hayan desarrollado sus cuerpos de alma no podrán seguirlo en aquel momento. El que conquista será revestido en prendas blancas (Rev. 3:5). La ropa blanca se refiere al cuerpo alma (que a veces se llama Vestido Dorado de Bodas).

La iglesia en Filadelfia representa la separación del cuerpo del alma (que son los dos éteres superiores del cuerpo vital y la parte superior del cuerpo del deseo) del cuerpo denso, de los dos éteres inferiores del cuerpo vital y de la parte inferior del cuerpo del deseo. Esta separación hace posible los vuelos anímicos. Cristo ha puesto ante el aspirante una puerta abierta, que nadie puede cerrar (Rev. 3:8). Antes de la crucifixión sólo a ciertas personas escogidas se les dio el entrenamiento y las condiciones necesarias para prepararlos para los vuelos anímicos. En la

Crucifixión, el espíritu de Cristo cambió las condiciones etéricas de la tierra de tal manera que después de eso cualquiera puede prepararse para y aprender lograr la necesaria separación para poder ir en vuelos del alma. Así, abrió la puerta a los mundos superiores para todos. Aquellos que entran en la puerta abierta en los mundos superiores se mantendrá desde la hora de la prueba, que viene en todo el mundo (Rev. 3:10).

Cuando uno entra en los mundos superiores se encuentra al Guardián del Umbral, que es la suma de todos los pasados actos sin redimir Uno entonces toma conscientemente la responsabilidad de pagar las deudas al mundo y así se borra su registro. A quien conquista se le hará un pilar en el Templo de Dios y de ahí no saldrá más, y los nombres de Dios y la nueva Jerusalén se escribirá sobre él (Rev. 3:12). Convertirse en un pilar en el templo de Dios representa el fin de la necesidad de renacer en la tierra. Con el nombre de Dios escrito en uno representa haber alcanzado la conciencia de Dios. La palabra “Jerusalén” significa “morada de la paz.” Con el nombre de la nueva Jerusalén en uno significa haber logrado un estado de paz interior.

La iglesia de Laodicea representa el desarrollo de la voluntad necesaria para hollar el camino. La gente que no es ni caliente ni frío es arrojada por la boca de Cristo (Rev. 3:15-16). Aquellos que no quieren y no hacen esfuerzo alguno no son conducidos por el camino de la iniciación, sino que más bien se les permite tomar el camino más largo, que es tomado por la humanidad en general. Aquellos que no sienten necesidad del oro refinado por el fuego (el cuerpo espiritualizado, la piedra filosofal) o la ropa blanca (cuerpo del alma) o el ungüento para los ojos (que da vista espiritual) no funcionará ellos no lo alcanzarán (Rev. 3:17-18). Cristo está llamando a la puerta (de la conciencia del hombre), y si el aspirante abre la puerta, el espíritu de Cristo entrará en el. (3:20).

Después de que uno ha alcanzado la Iniciación, tiene la habilidad de ver en los mundos superiores. En primer lugar, Juan indica los poderes creativos que pueden ser contactados en los mundos superiores (Rev. 4). A quien Juan vio sentado en el trono central representa a Dios. Los veinticuatro ancianos que le rodean representan los polos positivo y negativo de los doce signos del zodiaco. Las siete antorchas representan los siete espíritus planetarios (los espíritus de Mercurio Venus Tierra, Marte, Júpiter, Saturno y Urano). El mar de cristal representa el total de

toda la sabiduría, la Mente Cósmica. Esto es lo mismo que el Mar Fundido por Hiram Abiff en la Leyenda Masónica. Los cuatro seres vivientes, que son las representaciones simbólicas de los cuatro fijo signos del zodiaco, puede ser asociados con los cuatro elementos asociados a estos signos y los cuatro Estados de la materia asociada con estos elementos y con los seres que trabajan en estos Estados de la materia. Así el León (Leo, Fuego, Región Etérica) representa a los Ángeles; el buey (Tauro, Tierra, La Región física) representa a hombre; el hombre (Acuario, Aire, Mundo del Pensamiento) representa a los señores de la mente; y el águila (Escorpio, Agua, Mundo de deseo) representa a los arcángeles.

Un nivel alternativo de interpretación de la visión de Juan de las Jerarquías Creativo es posible. Para cada poder creativo en el universo hay una parte de este poder creativo dentro del hombre. Así, tomando el punto de vista microcósmico, el uno en el trono central puede tomarse como el Dios interior (Ego); los ancianos y las antorchas se pueden tomar como las fuerzas zodiacales y planetarios dentro del hombre; y los cuatro seres vivientes se pueden tomar como los cuerpos vital, denso, la mente y cuerpo de deseos del hombre.

En los mundos superiores, pueden verse la evolución pasada del hombre, la vida y las actividades de la vida después de la muerte y la evolución prevista del hombre. Juan describe en forma simbólica (Rev. 5:11). El Capítulo 5 habla de un rollo sellado con siete sellos, que sólo un cordero muerto era digno de abrir. El cordero representa la conciencia Crística. El pergamino representa la sabiduría que se puede lograr en los mundos superiores. En el capítulo 6, Juan dice que vio un caballo blanco con un jinete con un arco, que salió a conquistar. Esto representa el hombre en el comienzo de su evolución. El caballo blanco indica inocencia. El arco representa aspiraciones. Entonces apareció un caballo rojo y jinete, que llevó la paz de la tierra. Esto representa el hombre actuando bajo las pasiones egoístas. Entonces apareció un caballo negro con un jinete con escalas en su mano. Esto representa a hombre enredado en materialidad (oscuridad espiritual). Las escalas indican que hombre en este estado debe regirse por las leyes. Se añade que el aceite y el vino no deben ser dañados. El aceite es el aceite para la lámpara de la vida, que es el alma. El vino es la fuerza de la vida. Las leyes deben guiar a hombre de tal manera que no se detendrá el crecimiento de su alma y no hará uso indebido de la fuerza de la vida.

Por último, un caballo pálido apareció cuyo jinete era la muerte. Finalmente todos los hombres mueren físicamente. Rev. 6:12-17 describe el proceso de morir. Desde un nivel microcósmico de la interpretación dada aquí, el sol y la luna representan las fuerzas solares y lunares dentro del cuerpo, y los reyes de la tierra representan las fuerzas que rigen las distintas partes del cuerpo.

Las estrellas cayendo del cielo a la tierra representan las fuerzas cósmicas que toman el cuerpo cuando el espíritu lo abandona. El cielo desapareciendo como un rollo que se envuelve se correlaciona con el hecho del movimiento en espiral según el cual salen los cuerpos vital, de deseo y la mente órganos dejan el cuerpo físico.

La conciencia de Juan entonces entra en el Mundo del Deseo y ve lo que sucede a los hombres en el Purgatorio y el Primer Cielo. En Rev. 8:1-5, Juan describe a un ángel con un incensario con incienso, el humo que se mezclaba con las oraciones de los Santos. Entonces el ángel tomó el incensario y lo llenó de fuego y lanzó sobre la tierra. El incensario con el incienso representa los sentimientos heridos de personas inocentes. Los incensarios llenos de fuego y arrojado sobre la tierra indican que en la misma medida como una persona hace que otros sufran, el sufrirá lo mismo, y así se quemará la tierra (o la parte inferior) de su naturaleza será quemada (o purgaran). Rev. 8: 6-9, 19 describen más el proceso purgatorial. Los cuatro ángeles mencionados en el 9:15 son los cuatro Ángeles Archiveros que vigilan el funcionamiento de la Ley de Causa y Efecto. En 9:20 dice que: “el resto de la humanidad, que no fueron muertos con estas plagas, no se arrepintieron de las obras de sus manos… “Aquellas partes de nuestra naturaleza inferior, que no han sido erradicadas en la experiencia purgatorial, todavía seguirán presentes en nuestra naturaleza en nuestra próxima vida. No podemos aprender todas nuestras lecciones en una sola vida.

En el 7:1-17, se describen las experiencias del hombre en el primer cielo. Los cuatro ángeles mencionados en 7:1 son de nuevo los cuatro Ángeles Archiveros. Se les dijo no a dañar las 144.000 personas que estaban selladas como siervos de Dios. Según los procedimientos habituales utilizados en simbología numérica, 144.000 es igual a (sumando los dígitos) 9, que es el número del hombre. Esto indica que prácticamente todos los hombres (después de pasar por el Purgatorio) alcanzan el Primer Cielo. Esta interpretación está sustanciada en lo afirmado en 7:9 de que una gran multitud estaba allí que ningún hombre podía contar, de todas las naciones, de todas las tribus y pueblos y lenguas, vestidos con túnicas blancas. En 7:14-17, señala además que: “son los que han salido de la gran tribulación; ellos han lavado sus ropas y vuelto blancas con la sangre del cordero… No tendrán más hambre… ni sed y Dios enjugará toda lágrima de sus ojos”. La gran tribulación (en un nivel microcósmico de la interpretación) es el Purgatorio. Los mantos blancos indican que el sufrimiento en el Purgatorio limpia su Cuerpo de Deseos. Que no tendrán más hambre y sed indica que lo que habían deseado en la tierra (de carácter edificante) aquí se realizará.

Cuando el hombre pasa al Segundo Cielo, pasa algún tiempo evaluando y asimilando sus experiencias de su vida pasada. Esto se describe en Rev. 10:8, 11, 2. Juan dice cómo un ángel le dio un rollo para comer que era dulce en su boca pero amargo en su vientre. El pergamino representa la sabiduría. Comer el rollo representa aportar sabiduría a la conciencia. Ser dulce en la boca representa ver la belleza o la rectitud de alguna porción de la sabiduría. Ser amargo en su vientre indica que cuando llega el momento de utilizar la sabiduría y hacer lo que uno sabe que es correcto (después de retomar la vida en la Tierra) no siempre es fácil o agradable. La medición del templo de Dios indica la evaluación de las estructuras de su cuerpo físico, hábitos, deseos y pensamientos de la vida anterior. A Juan se le dijo no a medir el patio. Esto indica que uno no debe evaluar a sus asociados y culparlos por alguno de sus defectos.

Rev. 11:4-19 describe brevemente la dirección planificada de la evolución del hombre. Dos olivos y los soportes de dos lámpara son las fuentes de la dirección divina para el hombre y las oportunidades para el crecimiento del alma que llegan a los hombres (Recuerde que el aceite de

oliva utilizado en las lámparas de la vida representa el alma). La bestia que asciende del abismo puede hacer guerra en los profetas y matarlos. La bestia es la pasión egoísta. La pasión puede tentar al hombre de no seguir la dirección divina y puede tener conseguir su objetivo.

Pero los profetas vuelven a la vida. Aunque la luz divina puede ignorarse por un tiempo, no puede ser extinguida y vuelve a la conciencia del hombre. Finalmente, el Reino del mundo se convierte en el Reino de Cristo. Esta sección termina con el arca de la Alianza, vista en el cielo. El Arca es la representación simbólica del Iniciado (el arca contenía las tablas de la ley, un pote de oro del maná y la vara de Aarón, que representan al Iniciado con la ley dentro de su corazón, el cuerpo del alma y las corrientes de fuerza creativa espiritualizada).

Rev. 12-22 describe la lucha (en el proceso evolutivo) entre Jehová y los espíritus de Lucifer. Juan describe a ver a una mujer vestida con el Sol, con la Luna bajo sus pies, que trajo a luz a un niño. Un dragón que se sentó para devorar al niño, pero el niño fue levantado hacia Dios y la mujer huyó al desierto. (Rev. 12:1-6). La mujer simboliza las fuerzas de la creatividad física dirigida por el Dios lunar, Jehová. El niño que nace es la humanidad. El dragón representa los espíritus de Lucifer. El dragón al que se le impide devorar al niño llevándolo a Dios indica que durante la involución, cuando la conciencia del hombre estaba en los mundos superiores, el hombre tenía poca autoconciencia y no podía ser inicialmente ser inducido a los actos de pasión y egoísmo pasión por los espíritus de Lucifer, y seguía dócilmente a Jehová. El desierto es algo que está lejos de diario accionar del hombre. La mujer huyendo al desierto indica que el hombre no era generalmente conciente del acto creador en tal época

Miguel y sus ángeles lucharon con el dragón y sus ángeles y el dragón fueron expulsados del cielo. Entonces el dragón fue a la tierra y persiguió a la mujer. La mujer recibió las dos alas del águila grande para que pudiera volar al desierto, lejos del dragón. El dragón vierte agua de su boca tras la mujer, pero la Tierra se tragó el río. (Rev. 12:7-17) El dragón y sus ángeles arrojados del cielo se refieren el hecho de que los espíritus de Lucifer están rezagados de la oleada de vida angelical y necesitaban un entorno más denso para su evolución que el de los Ángeles. El dragón persiguiendo a la mujer en la Tierra indica que los espíritus de Lucifer trataron que el hombre utilizara sus fuerzas creativas para servir a sus intereses. Los espíritus de Lucifer necesitaban conocimiento físico para su evolución, por lo que querían los hombres dejaran de depender de la sabiduría guiadora de Jehová y actuaran por su propia iniciativa (sin importar que sus actos fueran imprudentes). Al Hombre se le dieron dos medios para resistir a las insinuaciones de los espíritus de Lucifer. Uno está representado por las dos alas de la gran águila, que representa las alas de la oración, que ayudan al hombre a poner su conciencia en contacto con lo divino. El otro está representado por la Tierra tragándose el río que vierte de la boca de dragón de la Tierra. El río que vierte de la boca del dragón indica los deseos egoístas con que los espíritus de Lucifer tientan al hombre. La tierra tragando este río indica que las restricciones físicas pueden poner limitaciones a los deseos egoístas (pues no tiende a dejar de desear aquello que físicamente es imposible de realizar.

Una bestia salió del mar. La bestia tenía una herida mortal, que sanó. Los hombres adoraban a la bestia. (Rev. 13:1-10) El mar es la pasión. La bestia es la parte inferior de la naturaleza que se construye de la pasión. Que la bestia se recuperó de una herida mortal indica que cuando creemos que hemos eliminado alguna falta de nuestra personalidad, todavía puede surgir otra vez. Los hombres adorando la bestia indican al hombre que falla en la lucha contra su naturaleza inferior y que decide que es natural y por lo tanto, bueno a seguir sus dictados. Una bestia también se levantó de la Tierra. Hizo grandes señales, y decepcionó a los que moran en la tierra y dio poder a la imagen de la bestia del agua había engañado. El número de esta bestia era 666 (un número humano) y fue marcado en la mano derecha o en la frente de todos. (Rev. 13:11-18) La bestia que subió de la tierra es el materialismo. El materialismo puede hacer maravillas, como es evidenciado por los logros de la ciencia en la actualidad. Pero el materialismo también puede engañar a los que moran en la tierra. Puede llevar a personas en la creencia de que todo se puede hacer físicamente y que hay no hay poderes más allá de lo físico. El materialismo también da poder a la imagen de la bestia del agua. Esto significa que fomenta el egoísmo y la pasión. Sumando los dígitos del número de la bestia, tenemos 18 y por lo tanto 9, que es simbólico del número de hombre. Así, la bestia es fabricada por el hombre.

Rev. 14-18 describe cómo aquellos que siguen a la bestia traen sufrimiento sobre sí mismos, y cómo la parte malvada de su naturaleza así es reducida y eliminada. La ciudad de Babilonia representa la falta de sabiduría y la resultante confusión asociada con la existencia material (la palabra “Babilonia” significa “lugar de confusión”), y es vencida. Por último, el humo de la ramera (de Babilonia) sube (Rev. 19:3), lo que significa que la fuerza creadora asciende y supera la pasión egoísta.

Rev. 19:6-8 dice cómo se escuchó el sonido del trueno poderoso de muchas voces cuando ocurrió el matrimonio del cordero. La novia había hecho ella misma listo por ropa en fino lino, brillante y pura, que son las buenas acciones de los Santos. La novia es la humanidad. La ropa de lino fino de la novia es el cuerpo del alma (que es hecho por el servicio). Los truenos son vibraciones atmosféricas que ocurrirán en la segunda venida de Cristo y que liberará el cuerpo del alma (de los que tienen uno) del cuerpo denso y permitirá que estas personas que vivan en la región etérica. El matrimonio del cordero indica la unificación de la conciencia del hombre con la conciencia Crística

Rev 19:11-16 da una descripción simbólica de un Iniciado. Sus ojos como llama indican que él tiene vista interna. Su túnica en sangre indica que lo que él consiguió fue a través del sufrimiento. La espada en la boca con la cual él gobierna las naciones indica que gobierna sus propias acciones y las mantiene en línea con la ley cósmica. Que gobierna con vara de hierro indica que él tiene dominio sobre la pasión.

En Rev. 19:17-18, las aves se describen como alimentándose de la carne de reyes, capitanes, hombres y caballos. Los pájaros simbolizan el alma, y su alimentación de la carne indica que el alma crece como resultado de la experiencia física

Rev.21-22 describe la era que viene. Que la morada de Dios estará con los hombres implica que los hombres tendrán la conciencia de Dios. Que no habrá ningún dolor más indica que cuando los hombres teniendo la conciencia de Dios, ya no crean las desarmonías que resultan en el dolor. Que la sed será alimentada del agua de la vida indican que los hombres tendrán poder curativo. El árbol de la vida en la nueva Jerusalén también indica posesión de poder creativo. La ciudad de Jerusalén que viene de Dios indica que la paz de la mente es asociada con la conciencia de Dios. Que la nueva Jerusalén no tendrá templo ni necesidad del Sol o de Luna indica que el Dios interno (Ego) será capaz de dirigir sus propios cuerpos y que un Dios externo no será necesario para la dirección.

El propósito de un libro como la Revelación, que describe el camino evolutivo del hombre, es inspirar a los hombres a trabajar en armonía con lo Seres que guían su evolución. Todos podemos aprender a darnos cuenta de que somos pobres, ciegos y desnudos, por lo que vamos a ir y comprar el oro refinado por el fuego, el ungüento para ungir nuestros ojos, y las prendas blancas para vestir nuestros cuerpos.

— Elsa M Glover

Rays from the Rose Cross Magazine, Septiembre, 1977, pag. 409-411; Octubre, 1977, pag. 459-60, 465; Noviembre, 1977, pag. 503-4.