BIOGRAFIA DE HAROLD SAMMULI

UN SERVIDOR DE LA HUMANIDAD

20 DE ABRIL DE 1905 – 20 DE SEPTIEMBRE DE 1989

Harold Sammuli nació el 20 de abril de 1905 en Pitea, Suecia. que queda a dos horas del Circulo Ártico.

Sus primeros años no fueron fáciles para el pequeño Harold. Cuando tenia 9 años, en 1914 comenzó la primera guerra mundial. Toda la comida se recibía en forma de raciones y el sufrió hambre muchas veces.

En 1916 una epidemia de tifo se apoderó del país y miles de personas murieron como consecuencia de esta enfermedad. En diciembre de 1916, Harold contrajo esa mortal fiebre y duro enfermo 4 meses. Cuando la guerra terminó en 1918, Harold (a la edad de 13 años) fue testigo del retorno de trenes cargados con los cuerpos de soldados muertos en combate.

Fue su abuelo materno quien le dio la fortitud para sobrevivir todo esto, y fue su abuelo quien le enseñó amor a Dios y a la religión. Mientras atendió bachillerato Harold se interesó mucho por el estudio de las plantas, así como la fotografía y a los 16 años ya era un consumado amateur radio-operador. Mas tarde en su vida recibió licencia comercial de radio telégrafos y teléfonos. En 1927, a la edad de 22 años, Harold completó sus estudios y se graduó como ingeniero.

En ese mismo año los padres de Harold se divorciaron y su madre se casó con un ingeniero civil llamado Haldin Swanburg (Haldan). La pareja y Harold decidieron viajar a Colombia, Sur América, ya que allí se les ofrecían muchas oportunidades e incentivos debido a sus conocimientos de ingeniería.

Los tres viajaron por barco a Puerto Colombia y continuaron su viaje al interior del país por medio del Río Magdalena. Ya en Bogotá, Harold trabajó con ASEA una compañía de electricidad. En esta posición ayudó a establecer y diseñar 6 plantas generadoras de electricidad, entre otras la de Apulo, Popayán, Coconuco, Socorro y la planta hidro eléctrica de San Gil.

En algunos lugares trabajó con los indios de la región y acumuló muchos más conocimientos de botánica que el tanto apreciaba.

En 1932, mientras trabajaba en la planta de Apulo, conoció a Lilia Maria Ramirez Reyes. Tres meses después contrajeron matrimonio en la ciudad de Girardot. Dicho matrimonio duraría por 57 años. Entre 1932 y 1951 Harold y Lilia tuvieron 5 hijos: Ingmar, Ingrid, Viola, Arvid y Valvori. Esta última nació en los Estados Unidos.

Alrededor de 1944, Harold creó en Bogotá el primer Centro Rosacruz de las enseñanzas de Heindel. Harold copiaba las lecciones en su pequeño mimeógrafo y luego las distribuía; y fueron muchas las personas las que atendieron a este centro para oír a Harold hablar sobre la filosofía Rosacruz. Las reuniones y servicios se efectuaban en la sala de su hogar, donde lucia tras cortinas azules de terciopelo el bello emblema Rosacruz. En realidad, Harold trabajó toda su vida ya sea traduciendo las enseñanzas a otras lenguas o distribuyendo las mismas a todos aquellos que estaban listos y dispuestos a recibirlas.

Durante este tiempo Harold trabajó para la compañía Richmond Petroleum afiliada con la Standard Oil of California, como ingeniero electrónico y operador de radio. También enseñó a sus compañeros el Morse Code (Código Morse). Cuando trabajaba para Standard Oil of California viajó a la Guajira, pero sobre todo a Buenaventura y el Chocó. El trabajo en las junglas de Colombia era difícil y lleno de aventura, pero el joven ingeniero disfrutaba de todo esto. Estos años eran buenos para él y su familia y cuando aún trabajaba para estas dos compañías Harold invirtió en su propio negocio de electrónica en Bogotá.

La familia decidió partir hacia los Estados Unidos debido a la revolución que ocurrió durante las elecciones presidenciales el 9 de abril de 1948. Debido a este incidente el petróleo colombiano fue nacionalizado; las nuevas leyes nacionalistas no eran muy amigables ni con los extranjeros ni con los intereses de los extranjeros.

En 1950 la familia vendió sus propiedades y lograron mandar en secreto todo su dinero a un banco en San Francisco. Fue un milagro el que todo salió bien y el dinero en efectivo fue recibido por el Banco de América de Powel Street en San Francisco. Y, también fueron muy afortunados en que un amigo de Harold firmó como fiador (patrocinador) de la familia la cual se estableció los dos primeros años en Salt Lake City, Utah y aunque hubo tiempos difíciles todos recuerdan la bondad y ayuda de la gente mormona.

En 1953, la familia se movió a San Diego, California. San Diego se encuentra a 30 millas (media hora) de Oceanside, y Harold halló por fin la oportunidad de conocer la Sede Central de la Fraternidad Rosacruz, así como las personas que viven allí. (Años después ofreció allí conferencias sobre filosofía  y también fue elegido como uno de sus directores).

En 1955, Harold recibió finalmente su ciudadanía americana la cual le abría muchas puertas para trabajos en su área de conocimientos (los centros militares no permiten el empleo de personas que no sean ciudadanos).

En 1956 comenzó a trabajar como ingeniero técnico electrónico para la Universidad de California, en el Instituto de Oceanografia “Scripps”. Allí trabajó en la investigación de sismos.

De 1957 a 1964, Harold fue nombrado el técnico principal en radio y electrónica, responsable por todo el equipo electrónico y de comunicaciones a bordo de 11 barcos para el Instituto de Oceanografia “Scripps”. Tambien estaba a cargo de 7 o 8 hombres, quienes incluían operadores de radio y técnicos en electrónica.

En 1957 fue encargado de cuidar y guiar a un joven de 16 años quien era un radio operador amateur y quien debido a sus conocimientos iría con Harold en una importante expedición a Panamá. Harold cuidó a este joven muchacho y lo educó no solo en lo referente al trabajo de electrónica, pero también en lo referente a la vida, y fue durante este viaje cuando le enseño a Baron Thomas, los conceptos rosacruces que lo seguirían el resto de su vida. Es interesante anotar que ellos dos serian amigos el resto de sus vidas.

En 1965, Harold trabajó para la comunidad científica de Scripps Instituto de Oceanografía, bajo donaciones de la Universidad del Estado de California.

Debido a sus conocimientos extensos en alto voltaje de sistemas electrónicos (adquiridos en parte por su experiencia con las plantas eléctricas en Colombia) fue enviado a Houston, Texas, para aprender acerca de un nuevo sistema recién descubierto, para la exploración de petróleo bajo el mar. Después de unos pocos días, Harold terminó enseñando en la clase de técnicos sobre este nuevo sistema.

El regreso’ al Instituto Scripps, para construir un ARCER el inmenso sistema de alto voltaje para estudios sísmicos debajo del suelo del mar (o sea debajo de las capas sedimentarias). Estos estudios, reconocimientos e inspecciones se realizaron alrededor del mundo.

Fue en 1966, cuando nuevamente se reunió con su antiguo joven protegido, Barón Thomas, quien ya era un hombre joven, y juntos trabajaron por varios meses construyendo un inmenso generador de  10Kv (10 mil voltios), el “ARCER” (pronunciado arker). Enseguida Harold y Baron fueron juntos en muchas expediciones a través del Océano Pacifico y el Océano Indico, trabajando en reconocimientos, inspecciones y medidas sísmicas.

El sistema trabajó con todo éxito a través de esos océanos además del Océano Atlántico, hasta que el sistema fue descontinuado por Scripps en 1970.

Durante estos viajes alrededor del mundo, Harold sintió un inmenso interés en los comunes denominadores de varias y diversas culturas. Él era un hombre de gran ingenio y sutileza al observar la humanidad del mundo. Harold también gustaba colectar cienes de ejemplos de la fauna floral y hacia detallados dibujos de cada uno de ellos. Era un estudiante incansable en el estudio de las cualidades medicinales de cada planta y de cada hoja que encontraba en diferentes partes del mundo. Por muchos años en los barcos de Scripps, fue escogido como reemplazo del doctor (cuando e] verdadero no se hallaba) debido a sus extensos conocimientos de yerbas, etc., aprendido en parte en las selvas de Colombia y en parte en otros diversos países. En una ocasión, cuando se hallaban en el Pacifico, a unas 800 millas de Panamá, les fue comunicado por medio del radio operador, que un hombre a bordo de un viejo barco “Liberty” (construido para la Segunda Guerra Mundial), había recibido una herida seria en un ojo.

El barco Liberty esperó a que llegara el barco de Scripps, que estaba a media milla de allí. Este último al llegar allí, bajó un pequeño bote el cual llevo a Harold al viejo barco de carga y ya allí él pudo proveer la atención medica necesaria que necesitaba el herido. Harold atendió al herido hasta que el barco pudo llegar a Panamá y llevar a aquel herido al hospital. (Gracias a esos cuidados a su debido tiempo pudo aquel hombre salvar su vista).

En 1969 Harold y Baron recibieron un contrato de la compañía minera “Aurora Mining Co.” para construir nuevamente un sistema “ARCER” (arker) el cual sería usado en el reconocimiento (profiling) del fondo del océano para operaciones de dragar oro en Alaska. Debido a la experiencia de Harold, ellos produjeron un reconocimiento sísmico completo para esta compañía minera.

En 1970 Harold llegó a la edad de 65 años, la edad que por ley tenía que retirarse de la Universidad de California, por ser empleado del Estado de California. Así pues, comenzó una nueva carrera trabajando para “General Oceanographic (“NEKTON”) en San Diego, California, como consultor en la construcción de sistemas “ARCER” para los estudios en el océano.

Fue también durante este periodo que Harold y Baron se unieron una vez más para trabajar y así formar su propia compañía llamada “Trident Electrosonics”. En el verano de 1971, Harold y Baron recibieron un contrato para diseñar y fabricar un sistema 10 Kv “ARCER” para la Universidad de Fiji en Suva.

Debido a que estos estudios y trabajos eventualmente lo llevaron a viajar a través de todos los océanos y alrededor del mundo, esto le permitió a Harold estudiar y comparar muchas religiones ‘de toda clase de gente alrededor del mundo.

En 1983, cuando Harold tenía 78 años, la compañía ofreció una fiesta celebrando la vida de Harold, sus talentos y sus conocimientos. Fueron muchos los que relataron anécdotas de sus experiencias con él; cada historia mostró las diferentes facetas de sus habilidades, humor y cualidades humanas. Al fin de la reunión el director de NEKTON le dedicó estosversos que según el simbolizaban la esencia de Harold:

LA ESENCIA DE HAROLD

Cuando caí en el mar y luchaba por vivir
Un amigo navegó cerca de mí y vio que luchaba por vivir, Me dio su mano y me salvó
¡Su nombre era Harold!

Cuando el desastre llego a mí y
Desesperaba por vivir
Un amigo llegó a mí y me dijo
No te alarmes yo te ánimo, yo te ayudo, Me conto un chiste y me hizo sonreír
¡Su nombre era Harold!

Cuando la frustración se apodero de mí y de enojo me colmó
Un amigo llego a mí que era muy sabio, muy sagaz
¡Su nombre era Harold!

¡Este poema que el director de la compañía NEKTON le dedico a Harold demuestra como Harold Sammuli siempre estaba listo para ayudar cuando lo necesitaban, siempre listo con un chiste o una sonrisa! ¡Era un vikingo listo para actuar – un aventurero intelectual!

En sus últimos años Harold enseño español y sueco en el Instituto de lenguajes “Berlitz y el Instituto “Converse”. Entre 1983 y 1989, Harold se dedicó por completo a sus escritos y enseñanzas rosacruces. Escribía incesantemente, hacia copias, iba al correo y se comunicaba con sus muchos amigos y estudiantes. Esta era su vida y esto lo hacía feliz.

En enero de 1989 contrajo pulmonía y aun estando enfermo y débil siguió sus escritos y correspondencia e hizo su último viaje a España, en agosto del mismo año, para conocer y visitar el grupo rosacruz de ese país. Un mes más tarde, el 20 de septiembre de 1989, falleció, pero nos dejó todo aquello que él creía.

Lo siguiente fue escrito por una de las hijas de Harold (Viola, quien murió en 1998) y quien compartía las ideas y filosofía de su padre.

El creía que:

Nosotros venimos a esta vida a trabajar a través de muchas experiencias que ayudan al crecimiento de nuestras conciencias y el desarrollo de nuestro carácter.

No hay faltas, fallas o errores, lo que consideramos fallas ,son solo experiencias con las cuales aprendemos y crecemos.

No hay cielo o infierno, solo niveles de desarrollo espiritual.
y es así nuestra existencia en la tierra;
todos nosotros estamos en diferentes niveles de desarrollo espiritual;
desdeñar o despreciar a alguien por no estar tan espiritualmente desarrollado como nosotros, sería como desdeñar o despreciar a un niño porque no tiene nuestro nivel de conocimientos.
Todas las personas se desarrollan con el tiempo y la experiencia,
Nosotros crecemos en espiritualidad solo cuando reflexionamos sobre nuestra vida –
cada día y todos los días – y cuando hacemos un verdadero esfuerzo de hacer cambios positivos en nuestra actitud, conducta y proceder.

Las experiencias no nos cambian necesariamente, pero si el proceso de esa experiencia.
Nosotros pasamos a través de muchas experiencias en diversas vidas. ¿Como sería posible entendernos mutuamente si tuviésemos tan solo una vida, sobre la cual basar ese entendimiento?
Cada uno de nosotros desarrollamos nuestras propias auras. Estas auras reflejan la clase de personas que  somos, nuestros pensamientos y nuestro propio desarrollo y progreso espiritual.

Cada uno de nosotros desarrollamos nuestro propio karma;

Nuestro karma necesita ciertas experiencias brindadas a través de ciertas vidas para así desarrollar entendimiento, sentimiento, sentido común, carácter y el crecimiento del alma.

Necesitamos respetar toda clase de vida. (él estaba en contra de la carnicería o matanza sistemática de animales. Así que él fue vegetariano la mayor parte de su vida).

Necesitamos estudiar las propiedades medicinales de las plantas, ya que la naturaleza contiene todas las curas necesarias para cualquier enfermedad que pueda sobrevenir o a la que seamos expuestos.

Necesitamos recordar de vivir en el presente y tomar la oportunidad de ayudar a otros
ya sea que la ayuda sea física o de naturaleza espiritual.

Necesitamos recordar que el poder del pensamiento no tiene medida. Que nosotros controlamos nuestros pensamientos, nuestra disposición de ánimo o genio y de esta manera controlamos el aura de energía que transmitimos a otros. Nosotros creamos nuestra felicidad o nuestra depresión.

Necesitamos siempre tener compasión y comprensión del estado, condición o experiencias de otros y de no juzgar demasiado rápido a los demás hasta que seamos capaces de entender.

Harold era un buen hombre. Él se marchó al más allá, pues era su tiempo, pero siempre vivirá en nuestros corazones. Él tuvo una vida rica en experiencias, pero sus más grandes tesoros fueron las filosofías que él vivió y las cuales nos enseñó. Gracias por tus esfuerzos de toda una vida Harold!