Beethoven Conmemoración 250 Años 1770- 2020

Cuando en la noche contemplo extasiado en los cielos, la enorme cantidad de astros que permanentemente brillan en sus orbitas, los llamados soles y tierras, mi Espíritu vuela hacia esas estrellas distantes, hasta la fuente Primordial, que dio origen a todas las formas y que ha de crear todo lo que será creado.
                                                                                                                                                         Beethoven

Beethoven es uno de los mayores genios de la humanidad, sino el mayor.

¿Quién como Él fue capaz de subir hasta el arpa celestial, haciéndola descender hasta los corazones de los seres humanos?

La música es el arte supremo, el sonido creador Divino que nos da paz, alegría, esperanza, amor, libertad.

¿Quién como Beethoven creó composiciones geniales, verdaderos himnos de fraternidad, de libertad, de armonía que nos eleva a nuestra verdadera patria, que nos liberta de lo que nos esclaviza a este mundo lleno de ilusiones?

¿Quién como Él sufrió numerosas amarguras, ingratitudes, subiendo en las alas del perdón, de la música, hasta Dios que mucho amaba?

Su sordera física le dio pruebas muy dolorosas, sin embargo, ¿no será que poseía capacidades auditivas superiores? John Russel tuvo la oportunidad de oírle tocar en su piano, concluyendo que entre Beethoven y el piano había una íntima relación, una estrecha audición, extraña, que llevaba a que los sonidos se reflejaban en su rostro, su alma estaba muy por encima de este mundo físico.

Cuando leemos su pensamiento que sirvió de introducción, concluimos que tenía poderes espirituales que lo elevaban muy por encima del común de los mortales. Él era un filósofo cosmócrata.

Un día paseaba con mi querida esposa en una zona verde, en Viena, capital de la música, donde vivió, cuando nos surgió un “Grandioso” monumento en su honor.

Nos detuvimos

                  

Comenzamos por admirar todo el conjunto, después nos acercamos, investigamos cada estatuilla que había sido esculpida en su base, eran nueve, alegorías de las nueve sinfonías. Absorbidos en esta obra maravillosa, ¡estábamos olvidándonos de almorzar! Una de ellas era un cisne. Esta ave de blancura inmaculada, símbolo del Iniciado, capaz de volar hasta las alturas como de profundizar en las aguas, indicaba su nivel evolutivo.

 Como sabemos, la novena sinfonía es el himno de la unión Europea. Fue una escuela perfecta, falta seguir los elevados ideales contenidos en esa obra magistral.

Mucho más habría que hablar sobre su legado inconmensurable, hemos de terminar con las sabias palabras de otro genio, el último enciclopedista, Goethe:

“Nunca conocí un artista que tuviese una tan profunda concentración espiritual, aliada a una enorme grandeza de corazón. Por eso entiendo, perfectamente, que le sea, dificilísimo, adaptarse a este mundo y a sus convenciones.

                                                                                                                             Delmar Domingos De Carvalho.