NINGUNA DE ESTAS COSAS ME CONMUEVE

Esta es una cita del Apóstol Pablo, muy conocida por cierto, quien también agregaba como complemento que: “de ninguna de estas cosas hago caso”, lo que sugiere de alguna manera que él permanecía indiferente a todos los acontecimientos que la vida diaria nos depara, lo que por cierto de ninguna manera es así, puesto que leyendo sus mensajes contenidos en el Nuevo Testamento, advertimos claramente que ninguno de los doce Apóstoles llevó adelante la difusión del Cristianismo con tanto celo y fervor como él, sufriendo en carne propia todo tipo de calamidades.

Ahora bien, todos nosotros que abrazamos las Enseñanzas de la Sabiduría Occidental por intermedio de la Fraternidad Rosacruz, nos esforzamos cada día en difundir esas grandes verdades espirituales en el medio ambiente en que cada uno nos movemos, haciéndolo por cierto de la mejor manera que nos es posible, de acuerdo a nuestra capacidad individual.

Pues bien, resulta que ahora nos enfrentamos toda la humanidad con una situación muy difícil y complicada, muy bien conocida por todos, tal como es la pandemia del coronavirus, que ya ha costado tantas vidas en diferentes países y que nos tiene a todos encerrados en nuestras casas debido a la cuarentena impuesta por las autoridades correspondientes.

Pero con toda seguridad que alguien que viene leyendo este mensaje, se preguntará que tiene que ver esto con la cita de San Pablo antes mencionada, entonces surge la pregunta acerca de que manera armonizamos la Filosofía Rosacruz con el flagelo que nos afecta en estos momentos: ¿debe conmovernos esta situación tan crítica? ¿cómo reaccionamos cada uno ante esta crisis? ¿hemos pensado en cuál o cuáles son las causas reales que originaron este flagelo?

Sabemos bien que en el pasado tuvimos dos grandes guerras mundiales donde murieron millones de personas y haciendo mención a la primera de ellas, Max Heindel nos decía que el motivo de la misma había sido la de quitar o apartar la catarata espiritual que cubría los ojos de la humanidad de esa época, lo que en realidad no ocurrió ya que al poco tiempo tuvo lugar la segunda guerra, que tampoco logró ese propósito a pesar de todo lo que sufrieron esos protagonistas y sus familias.

Entonces debido al poco resultado de estos dos intentos de ayudar a la humanidad, es lógico y coherente pensar que las Grandes Jerarquías Espirituales que nos gobiernan, han ideado otros métodos para que los hombres se encausen por el camino correcto de la vida, en lugar de vivir violando las sagradas Leyes de la Naturaleza, como son las Leyes de Dios, tal como ha venido ocurriendo en todo este tiempo presente y en el pasado.

Por eso entendemos y lo manifestamos para que se lo tome como una modesta opinión, que los Grandes Seres permiten que suframos las consecuencias de nuestros errores pasados y nos veamos impelidos a encerrarnos en nuestras casas, para que meditemos un poco acerca de la verdadera naturaleza de este flagelo, que no es de ninguna manera un castigo de Dios, ni tampoco una casualidad, sino una causalidad que tuvo su origen en nuestros propios errores del pasado.

Finalmente queridos amigos, lo mejor que podemos hacer, entendemos, es meditar profundamente acerca de todo lo expuesto para obtener o sacar cada uno sus propias conclusiones y orar fervientemente a nuestro Padre, para que tenga la bondad de ayudarnos a comprender bien todo lo que nos sucede y haga posible que esta pandemia pasajera sea pronto una cosa del pasado.

De ustedes en la Obra del Señor, los saludan sus amigos miembros de la Fraternidad Rosacruz que anhelan fervientemente sea posible: “Que las Rosas Florezcan en Vuestras Cruces”.-

Raul Sasia

Córdoba  – Argentina

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HACER EL BIEN

Haz todo el bien que puedas, por todos los medios que puedas, de todas las maneras que puedas, en todos los lugares que puedas, en todo momento que puedas, a todas las personas que puedas y durante todo el tiempo que puedas.-

John Wesley