Palabras de Max Heindel con ocasión de iniciar los trabajos de edificación en Monte Ecclesia

28 De Octubre de 1911, 12.40

El Cristo dijo: “Donde haya dos o tres reunidos en mi nombre, Yo estaré con ellos” y como siempre cuando El habló, estas palabras también dieron una expresión de la más profunda sabiduría divina. Están además basadas en una ley de la naturaleza tan inconmovible como Dios mismo. Cuando los pensamientos de dos o tres están concentrados sobre cualquier objeto o ser, se engendra una poderosa forma de pensamiento como expresión definida de sus mentes y se proyecta instantáneamente hacia su meta. Sus efectos ulteriores dependen de la afinidad entre el pensamiento proyectado y el que lo ha de recibir, lo mismo como para engendrar una contestación vibratoria a una nota producida por un diapasón se necesita otro diapasón del mismo grado de tono.

Si se proyectan pensamientos y oraciones de carácter inferior y egoísta, las criaturas que contestarán serán también inferiores y egoístas. Semejante clase de oraciones nunca llegarán hasta el Cristo, como tampoco el agua no puede correr una cuesta arriba. Estas invocaciones gravitan hacia los demonios y los elementales, que permanecen insensibles a las altas aspiraciones de aquellos que están reunidos en el nombre de Cristo.

Como estamos hoy congregados en este sitio para colocar la primera piedra para la Residencia General de una Asociación Cristiana, podemos estar seguros de que, tan cierto como la ley de gravedad atrae una piedra hacia el centro de la Tierra, el fervor de nuestras aspiraciones unidas provocará la atención del Fundador de nuestra fe (Cristo), quien de este modo estará con nosotros. Tan seguro como los diapasones de idéntico tono vibran en simpatía, así también el augusto Jefe de la Orden Rosacruz (Cristián Rosenkreuz) está presente en esta ocasión, en que iniciamos la construcción del hogar de la Fraternidad Rosacruz. El Hermano Mayor que ha sido el inspirador de este movimiento está igualmente presente y es visible por lo menos para algunos de nosotros. Está presente en este momento y directamente interesado en los procedimientos de nuestra empresa el número perfecto: el 12. Esto quiere decir que hay aquí tres jefes invisibles que están más allá del estado de la humanidad ordinaria, y nueve miembros de la Fraternidad Rosacruz. Nueve es el número de Adán, o sea del hombre. De éstos, cinco número impar y masculino, son hombres, y cuatro, número par y femenino, son mujeres, mientras que el número de jefes invisibles, tres, representa adecuadamente a la Divinidad que no tiene sexo. El número de los asistentes no ha sido, sin embargo, arreglado de antemano por el que habla. La invitación para asistir a este acto había sido dirigida a muchas personas, pero solamente nueve han acudido. Como nosotros no podemos creer en casualidades, la asistencia debe haber sido arreglada en concordancia con la intención de nuestros jefes invisibles, y puede ser interpretada como una expresión del poder espiritual que está detrás de este movimiento, si se necesitase otra prueba que la de la difusión tan extraordinariamente rápida de las enseñanzas rosacruces, que han penetrado ya en todos los países del globo durante los últimos años, provocando asentimiento, admiración y amor en los corazones de toda clase de condición de gentes, particularmente entre hombres.

Insistimos sobre este punto como un factor que merece atención especial, porque, mientras que todas las demás organizaciones religiosas están compuestas en su mayoría de mujeres, entre los miembros de la Fraternidad Rosacruz la mayoría la forman los hombres. Es significativo también que nuestros miembros que son médicos, sobrepasan en número a los de todas las demás profesiones, y que después vienen los sacerdotes. Esto prueba que aquellos que se dedican a cuidar del cuerpo doliente han comprendido que son causas espirituales las que engendran las debilidades físicas y que ellos tratan de comprender todas las cosas para poder ayudar más eficazmente a los enfermos. También demuestra que aquellos que tienen la misión de asistir al espíritu doliente tratan de poder presentarse a las mentalidades investigadoras con una explicación razonable de los misterios espirituales, robusteciendo así su vacilante fe y ligándoles de nuevo a la Iglesia, en vez de contestar con dictados y dogmas no tolerados por la razón, y que abrirían de par en par las compuertas a las olas enfurecidas del escepticismo y arrastrarían al buscador de la luz fuera del camino del cielo para llevarle a las sombras de la desesperación materialista.

La Fraternidad Rosacruz ha tenido la ayuda divina para poder pescar y salvar a muchos sinceros investigadores, deseosos pero incapaces de creer lo que parecía contrario a la razón. Habiendo recibido una explicación razonable de la armonía oculta entre los dogmas y las doctrinas de la Iglesia y las leyes de la naturaleza; estos investigadores han sido devueltos al seno de su Iglesia, y luego han disfrutado en verdad de la fraternidad existente allí y han sido mejores miembros de su colectividad que antes.

Cualquier movimiento que haya de perdurar debe reunir tres cualidades: Sabiduría, Belleza y Fortaleza. La ciencia, el arte y la religión poseen cada uno por su parte uno de estos atributos hasta cierto punto. La Fraternidad Rosacruz tiene el propósito de unir y armonizar cada uno de ellos con los otros dos, enseñando una religión que es a la vez científica y artística, y de reunir a todas las Iglesias en una grande Fraternidad Cristiana. Ahora precisamente el reloj del destino marca un momento propicio para la iniciación de las actividades constructoras, para la edificación de un centro visible desde donde las enseñanzas Rosacruces puedan irradiar su benéfica influencia con el fin de fomentar el bienestar de todos los que están enfermos, física, mental o moralmente.

Por esta razón sacamos ahora una palada de tierra del ángulo del edificio con una oración pidiendo la Sabiduría, para guiar esta gran escuela por el buen camino. Saquemos otra palada de tierra suplicando al Maestro Artista que nos conceda la facultad de presentar la Belleza de la vida superior de tal modo que resulte atractiva para toda la humanidad. Y finalmente extraigamos una tercera y última palada de tierra en relación con esta empresa, rezando para pedir la Fortaleza con el fin de continuar paciente y asiduamente la buena obra, para que perdure y sea un instrumento más poderoso que cualquiera de sus predecesores para la elevación de la humanidad.

Habiendo iniciado así los trabajos para la construcción del primer edificio, ahora vamos a plantar el hermoso símbolo de la vida del ser, el emblema compuesto de la Escuela de Misterios de Occidente. Este consiste en la cruz, representando la materia, y en la rosa que sube y envuelve su palo, representando a la vida verdeante que evoluciona y sube paso a paso a alturas siempre más elevadas para su crucifixión. Cada uno de nosotros nueve miembros, tomara parte en la excavación de este primordial y mayor ornamento de Mount Ecclesia. Lo plantaremos en tal posición, que sus brazos apunten a Este y Oeste, mientras que el Sol en su meridiano lo proyecta corporalmente hacia el Norte. De este modo estará directamente en el sendero de las corrientes espirituales que vitalizan las formas de los cuatro reinos de la vida: mineral, vegetal, animal y humano.

En los dos brazos y en la parte superior de esta cruz se ven tres letras doradas “C. R. C.”, las iniciales de nuestro venerable Jefe, Christián Rosenkreuz, o Cristián Rosa-Cruz. El simbolismo de esta cruz esta en parte explicado en nuestras distintas obras, pero se necesitarían volúmenes enteros. para explicarlo detalladamente. Vamos a examinar un poco más el significado de esta hermosa lección.

Cuando vivíamos en la atmósfera densa y saturada de agua de la primitiva Atlántida, estábamos sometidos a leyes enteramente distintas de las que hoy nos rigen. Cuando abandonábamos nuestro cuerpo físico, no lo sentíamos, porque nuestra conciencia estaba concentrada más en el mundo espiritual que en las densas condiciones de la materia. Nuestra vida era una existencia ininterrumpida, no notábamos ni el nacer ni el morir.

Con nuestra entrada en las condiciones aéreas de Ariana, el mundo actual, nuestra conciencia del mundo espiritual disminuyó, y la forma exterior se hizo más predominante. Entonces se inició una doble existencia, siendo cada fase marcadamente diferente de la otra por los acontecimientos del nacimiento y de la muerte. Una de estas fases es una vida espiritual libre en las regiones celestiales, la otra es un encarcelamiento en un cuerpo terrestre, lo que es virtualmente una muerte para, el espíritu, como queda simbolizado en el mito griego de Cástor y Pólux, los gemelos celestiales.

En varios sitios de nuestra literatura se ha explicado cómo el espíritu libre se quedó enredado en la materia por las maquinaciones de los espíritus de Lucifer, a los cuales se refirió Cristo como luces falsas. Esto sucedió en la ígnea Lemuria. Por esta razón Lucifer puede ser llamado el Genio de Lemuria.

El efecto pleno de su engaño no quedó totalmente manifiesto hasta la época de Noé, que comprende los últimos períodos de los atlantes y nuestra actual época Aria. El arco iris, que no hubiera podido existir bajo las condiciones atmosféricas anteriores, fue expuesto en el firmamento como un diseño místico cuando la humanidad entró en la época de Noé, trayendo consigo la ley de ciclos alternativos de las mareas del verano e invierno y del nacimiento y de la muerte. Durante esta época, el espíritu no puede escapar permanentemente del cuerpo de muerte engendrado por la pasión satánica. promovida primeramente por Lucifer. Sus repetidos. esfuerzos para escaparse y volver a su hogar celeste son anulados por la ley de la periodicidad, porque cuando se ha liberado de un cuerpo mediante la muerte, es llevado a renacer cuando el ciclo en los planos superiores se ha recorrido.

No es posible, sin embargo, que el engaño y la ilusión duren eternamente, y por esta razón apareció el Redentor para limpiar nuestra Sangre llena de pasión, para predicar la verdad que nos ha de liberar de este cuerpo de muerte, para inaugurar la inmaculada concepción según mi método indicado muy burdamente por la ciencia de la eugenesia, y para profetizar una nueva época, en un nuevo cielo y una nueva tierra de los cuales El, la verdadera Luz, será el Genio, una época en la cual prevalecerán la justicia y el amor, por lo cual el mundo entero está anheloso.

Todo esto y el medio de lograrlo está simbolizado en la rosa-cruz que tenemos delante de nosotros. La rosa, en la que la savia de la vida está dormida en invierno y activa en verano, ilustra adecuadamente el efecto de la ley de ciclos alternativos. El color de la flor, su órgano generador, se parece a nuestra sangre, pero la savia que corre por ella es pura, y la simiente es engendrada de una manera inmaculada y sin pasión.

Cuando alcancemos la pureza de vida simbolizada por ello, nos habremos libertado ya de la cruz de la materia y gozaremos de las condiciones etéreas del milenario. Es la finalidad de la Fraternidad Rosacruz la de acelerar la venida de aquel día feliz en el que las penas, los dolores, los pecados y la muerte misma se habrán terminado para siempre, y en el que nos habremos libertado de la fascinante ilusión de la materia y despertado a la verdad suprema de la realidad del Espíritu. Quiera Dios que prosperen nuestros esfuerzos y acelerarlos a la vez.